Empleado admite desvío de fondos para pagar deudas de juego
J.G.R., gestor administrativo integral de una empresa agrícola, confesó en la Audiencia de Lleida haber desviado 454.800 euros a sus cuentas personales entre 2013 y 2019. Alegando una ludopatía, el acusado reconoció el problema y firmó un documento notarial aceptando la deuda. Sin embargo, no ha devuelto el dinero y la empresa presentó una querella penal en su contra.
La Fiscalía, inicialmente solicitando una condena de seis años de prisión, rebajó su petición a un año al considerar las circunstancias atenuantes de confesión y reparación del daño. Por su parte, la empresa pidió una condena de seis años y la devolución del dinero. La defensa solicitó la absolución o, en su defecto, una condena de seis meses de cárcel. Las transacciones ilegales tuvieron lugar desde 2013 hasta 2019, con desvíos anuales ascendentes a 59.300 euros en 2013, 62.800 euros en 2014, 54.000 euros en 2015, 65.930 euros en 2016, 77.000 euros en 2017, 82.000 euros en 2018 y 53.500 euros en 2019.
El responsable de la empresa declaró en el juicio que no se percataron del desfalco debido a la confianza depositada en el acusado, quien había trabajado en conjunto con la empresa desde 1987. El modus operandi del empleado consistió en duplicar pagos de la empresa, principalmente nóminas y otros conceptos.
A pesar de firmar un reconocimiento de deuda en octubre de 2019 y comprometerse a devolver el dinero en un mes, el acusado no cumplió con su compromiso. Además, constituyó una hipoteca sobre un piso y terrenos valorados en 468.000 euros como garantía, pero la acusación afirma que no se realizó ningún pago para restituir el dinero.




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