Agresión homófoba en un gimnasio de Palma: «Eres un maricón y no quiero que entres en los vestuarios»
Una jornada laboral en el gimnasio VitalFit se convirtió en una escena de tensión, humillación y dolor para Mario, un joven venezolano que trabaja como personal de limpieza en el centro deportivo.
Los problemas en las instalaciones obligaron a intensificar las labores de revisión y limpieza en los vestuarios, lo que provocó la entrada constante del personal técnico y de mantenimiento. Mario accedía únicamente a las zonas comunes permitidas para revisar la incidencia, debidamente uniformado y avisando de su presencia.
Una usuaria mostró su descontento por la presencia de Mario en el vestuario femenino, lo que desencadenó una situación de agresividad verbal por parte de su pareja, quien insultó al empleado haciendo referencia a su condición sexual.
La escena dejó paralizado a Mario, quien no supo cómo reaccionar ante los insultos. La pareja agresora ya había sido expulsada de otro gimnasio por su comportamiento inapropiado.
La situación generó una fuerte ola de apoyo hacia Mario dentro y fuera del gimnasio. Numerosas personas se acercaron para mostrarle su cariño y respaldo, incluido el propietario del centro deportivo, Robert González, quien lo abrazó ante las cámaras.
El caso ha reavivado el debate sobre las agresiones homófobas y los insultos por orientación sexual en espacios cotidianos. Asociaciones LGTBI recuerdan que este tipo de comentarios pueden constituir delitos de odio.
Mario intenta recuperarse emocionalmente de la situación, arropado por compañeros, clientes y responsables del gimnasio, agradecido por las muestras de apoyo recibidas.




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