Medina del Campo se recupera tras la crecida del río Zapardiel
Después de casi doce horas de tensión, la localidad vallisoletana de Medina del Campo ha vuelto a la tranquilidad. Durante la madrugada del sábado, el río Zapardiel alcanzó cotas de casi tres metros de altura, desbordándose en la entrada y salida del casco urbano y amenazando con inundar el centro de la villa.
Afortunadamente, el alcalde Guzmán Gómez ha informado que la situación está bajo control, el río no se ha desbordado y el nivel del agua está descendiendo poco a poco. Los bomberos de la Diputación han trabajado incansablemente para achicar el agua de garajes, cocheras, naves e incluso algunas casas molineras que se vieron afectadas por la inundación.
Tanto los bomberos como los empleados municipales han realizado trabajos de contención en las zonas inundadas, utilizando maquinaria para construir taludes y reforzando puntos vulnerables con sacos terreros. Afortunadamente, a las 15:00 horas el río comenzó a ceder y estuvo a punto de rebosar algunos puentes, pero finalmente no se produjeron desbordamientos.
Algunos de los puntos en los que el agua se desbordó ligeramente fueron el puente de Aguacaballos y el puente Bonero o de hierro, por donde pasa la línea férrea entre Medina del Campo y Salamanca. La crecida del río Zapardiel ha dejado imágenes inusuales en la localidad, que normalmente solo cuenta con un pequeño hilo de agua seco en su cauce.
El río Zapardiel nace en la Sierra de Ávila y a su paso por la llanura de Arévalo recibe las aguas del Arevalillo. Entre Ataquines y Fuente el Sol se ha desbordado, afectando a fincas de labor y praderas.

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