Giros, denuncias y un cierre repentino en el locutorio
En el conocido locutorio de Segovia, un cartel improvisado anuncia su cierre debido a una baja médica. Sin embargo, esta no es la única razón por la que el establecimiento ha ganado una fama negativa recientemente. Su responsable se enfrenta a múltiples denuncias y ha sido detenida en dos ocasiones por supuestamente apropiarse del dinero de los clientes que acudían al lugar para enviar giros a sus países de origen. Según fuentes cercanas al caso, la situación ha llegado a los tribunales.
La reputación del locutorio ha generado conversaciones en las calles de Segovia. Incluso una mujer le pregunta a un periodista si también ha sido estafado. Desde el exterior, se puede ver que el establecimiento ha permanecido cerrado durante varios días y parece estar abandonado. «Una amiga mía fue estafada. Si quieres, puedo darte su número de teléfono para que hables con ella», asegura la mujer al pasar frente al locutorio.
Recientemente, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Segovia ha sobreseído provisionalmente la investigación sobre las denuncias presentadas por una de las supuestas víctimas. La jueza Paula Sánchez Tamargo ha argumentado que no se ha podido demostrar suficientemente la comisión del delito, pero deja abierta la vía civil para la denunciante.
El Día de Segovia ha intentado contactar con otras posibles víctimas, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento. Sin embargo, a través de las redes sociales, se han compartido casos similares. Por ejemplo, una persona escribe en Facebook solicitando ayuda para localizar a la responsable del locutorio, ya que realizó una transferencia a Colombia que nunca llegó. Según relata, intentó comunicarse con el locutorio y visitó el lugar en varias ocasiones, pero hasta ahora no ha obtenido respuesta. También menciona que el establecimiento está cerrado por baja médica.
Paula, otra de las presuntas estafadas, no ha tenido éxito en sus intentos de localizar a M. L. C. P., la responsable del locutorio. Hay diversos rumores sobre el paradero de esta persona, desde que se ha marchado de Segovia hasta que ha enfermado gravemente. Lo cierto es que intentó acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, que permite a personas insolventes empezar de nuevo sin acumular deudas de por vida.
Paula relata su experiencia como víctima de esta estafa. Envió 970 euros a su país en octubre del año pasado desde el locutorio de San Francisco. El dinero nunca llegó a la cuenta destinataria. «Trabajo como limpiadora, cuido a ancianos… Cualquier trabajo me ayuda a vivir modestamente. Ese dinero era para mi madre, que está enferma», cuenta Paula, quien ocultó durante meses lo acontecido a su marido para evitar preocupaciones. Según relata, la responsable del locutorio le entregó un resguardo de la transferencia, pero el dinero nunca llegó a su destino.
Aunque Paula confrontó a M. L. C. P., acompañándola a un cajero automático en un intento de devolver el dinero, la tarjeta de la responsable dio error. Posteriormente, les dijo que una amiga de Toledo les devolvería el dinero y les envió un resguardo de la transferencia, pero nunca recibieron el dinero. Actualmente, están esperando a que su abogada interponga una demanda por la vía civil contra la responsable del locutorio, aunque no tienen muchas expectativas de recuperar su dinero.
La rumorología en torno a M. L. C. P. sigue creciendo, y algunos afirman que ha desaparecido. Algunos de los policías en la comisaría ya la conocían cuando fueron a presentar la denuncia. Paula y su marido lamentan que el establecimiento haya seguido abierto y que la responsable se haya ofrecido a realizar transferencias internacionales sin que ninguna autoridad haya tomado medidas al respecto.
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