Los cuerpos de seguridad de L’Hospitalet, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana, están en alerta después de que Morad, el famoso rapero, haya obtenido la autorización para regresar a los bloques Florida, donde creció. Liderados por Fernando Martínez, su defensa ha logrado archivar el caso en su contra por desórdenes públicos, que se inició en octubre del 2022. La jueza había prohibido que Morad volviera al barrio, pero ahora esta orden ha sido levantada.

La investigación de los Mossos d’Esquadra, a raíz de un informe de la Guardia Urbana de L’Hospitalet de Llobregat, acusaba a Morad de haber ordenado la quema de contenedores y generar disturbios en el barrio. Según los agentes, el rapero incluso habría ofrecido 1.000 euros a los jóvenes para que provocaran incendios y enfrentamientos con la policía. Sin embargo, la fiscalía emitió un informe poco antes del verano afirmando que no veían delito en las acciones de Morad. Además, el análisis del móvil del rapero no mostró pruebas suficientes que lo relacionaran con la organización de los disturbios.

La Guardia Urbana no detalló específicamente las acciones de Morad que lo llevaron a ser acusado de liderar el ataque contra la policía. Según el informe al que hemos tenido acceso, el rapero habría mencionado que «quemaría» la Florida y pagaría 1.000 euros a quien apedreara los coches de la policía, pero según la fiscalía, esto no constituye un delito en sí mismo. La fiscalía considera que podría tratarse de una infracción administrativa y no un delito.

Tras el archivo del caso, se ha levantado la prohibición que impedía a Morad acceder al barrio y se ha reforzado la presencia policial en la zona para evitar incidentes. Aunque la actitud del rapero ha cambiado, fuentes policiales confirman que los problemas con la policía y los incendios de contenedores han continuado en el barrio durante los dos años que Morad estuvo fuera.

El juez ha solicitado a los Mossos d’Esquadra que sigan investigando para determinar si los hechos pueden constituir una infracción administrativa según la ley Mordaza. Sin embargo, Morad ya tiene el visto bueno para volver a su barrio.