Detenido un marroquí por la paliza y secuestro de tres jóvenes argelinos en Mallorca: investigan un posible ajuste de cuentas
La investigación por el secuestro y la brutal agresión de tres jóvenes argelinos en Inca, en Mallorca, da un paso adelante con la detención de un joven marroquí, señalado como uno de los principales sospechosos de los hechos. La Policía Judicial de la Guardia Civil mantiene abiertas las pesquisas para determinar qué ocurrió y quiénes participaron en el violento episodio.
OKBALEARES ya adelantó en primicia que los investigadores trabajaban con la hipótesis de un posible ajuste de cuentas detrás del ataque. Ahora, con la detención de uno de los presuntos implicados, los agentes tratan de reconstruir el origen del conflicto y establecer qué relación existía entre las víctimas y sus agresores.
Dentro de las líneas que podrían estar siendo analizadas se encontraría también una eventual relación con las drogas, aunque esta posibilidad no ha sido confirmada y deberá ser esclarecida durante la investigación.
Los hechos se remontan aproximadamente a 10-15 días atrás, cuando los tres jóvenes, de 18 años y de nacionalidad argelina, se encontraban en las inmediaciones de la Plaça des Bestiar de Inca. Según denunciaron posteriormente, fueron sorprendidos por varios individuos que llevaban el rostro cubierto.
Los atacantes habrían descendido de dos vehículos y comenzaron a golpearlos violentamente. Los jóvenes aseguran que fueron reducidos y obligados a introducirse por la fuerza en los maleteros de los coches, iniciándose entonces un traslado fuera del núcleo urbano.
Los vehículos terminaron llegando a una zona boscosa próxima a Inca. Allí, según el relato de las víctimas, los agresores volvieron a sacarlos de los maleteros y continuaron con la paliza. Uno de los jóvenes declaró además que durante el ataque habría sido agredido con un arma blanca, extremo que forma parte de las diligencias y que los investigadores tratan de esclarecer.
Después de varias horas, los tres jóvenes consiguieron pedir ayuda. Los servicios sanitarios tuvieron que atenderlos por las numerosas lesiones sufridas y fueron trasladados para recibir asistencia médica. La investigación quedó en manos de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que comenzó a reconstruir los movimientos realizados aquella noche e identificar a las personas que podían encontrarse detrás del ataque.
En estas pesquisas ha tenido especial importancia la colaboración de la Policía Local de Inca, que facilitó a los investigadores las imágenes captadas por las cámaras de seguridad municipales.
El análisis de las grabaciones habría permitido identificar dos vehículos y sus respectivas matrículas, una pista fundamental para avanzar en las diligencias. Los agentes tratan ahora de determinar quién conducía los coches, quién viajaba en ellos y qué participación habría tenido cada uno de los ocupantes en el supuesto secuestro y la posterior agresión.
La detención del ciudadano marroquí supone un avance en unas diligencias que todavía permanecen abiertas. Los investigadores deberán determinar ahora qué papel concreto habría desempeñado el arrestado y localizar al resto de personas que presuntamente pudieron participar en los hechos.




Publicar comentario