Detenido un hombre que explotaba laboralmente a ciudadanos marroquíes en situación irregular
La detención de un individuo ha tenido lugar tras la colaboración conjunta de la Policía Nacional y la Policía Local. Este hombre estaba explotando a ciudadanos marroquíes en situación administrativa irregular en nuestra ciudad, aprovechándose de su necesidad.
El empleador, quien también era el administrador de una empresa de construcción, sometía a sus empleados a condiciones laborales precarias. Les hacía trabajar más de doce horas diarias y en malas condiciones de trabajo.
La detención se produjo después de que una patrulla de la Policía Local observara a cuatro individuos saliendo de un edificio en la barriada de El Industrial y sacando escombros de una obra ilegal. Tras las investigaciones iniciales, se descubrió que habían sido contratados sin ningún tipo de contrato de trabajo y a cada uno se les prometió un pago de 100 euros por cuatro días de trabajo, pero en realidad solo recibieron 290 euros para dividir entre ellos, lo que generó discusiones y enfado.
Además, se descubrió que tres de los trabajadores eran menores de edad y se encontraban acogidos en el Centro de Menores de La Purísima, mientras que el otro era un adulto acogido en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Fueron trasladados a sus respectivos centros y se informó de la situación en la Jefatura Superior de la Policía Nacional.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de Melilla, quienes lograron identificar plenamente al empleador como el administrador único de una empresa del sector de la construcción, la cual no tenía trabajadores registrados desde el año 2022.
Según los testimonios de las víctimas, se determinó que realizaban labores de construcción y que el empleador era consciente de su situación administrativa y personal, aprovechándose de su necesidad para reclutarlos ofreciéndoles empleo sin contrato de trabajo ni seguridad social, y pagándoles cantidades ridículas que no llegaban a abonar completamente.
En cuanto a las condiciones laborales, las víctimas comenzaban su jornada a las 11:00 horas y trabajaban hasta el anochecer, sin descansos adecuados ni material ni ropa de trabajo adecuada. No tenían contrato laboral, cobertura sanitaria ni ningún otro derecho reconocido a los trabajadores. Por todo ello, se procedió a la detención del empleador por la explotación laboral de los cuatro ciudadanos marroquíes, tres de los cuales eran menores tutelados y el otro solicitante de asilo en Melilla.




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