En ocasiones, la habilidad para disimular y no levantar sospechas es crucial al cometer un delito. Sin embargo, algunos delincuentes cometen errores que los delatan, como en el caso de un ladrón en Barcelona que fue atrapado por circular en moto sin casco. Pero este hombre había roto múltiples normas más.

Los hechos ocurrieron en el distrito del Eixample, donde la Guàrdia Urbana de Barcelona detuvo al motorista por no llevar casco. Al identificarlo, descubrieron que circulaba sin carnet de conducir y, además, sospecharon que estaba bajo los efectos del alcohol, lo que dio positivo en la prueba de alcoholemia.

La situación empeoró cuando se comprobó que la moto que conducía era robada de una empresa de reparto a domicilio. El individuo la había sustraído minutos antes en una calle cercana, lo que llevó a su detención y al traslado del vehículo al depósito municipal.