El fuego en s’Albufera ha sido completamente apagado este viernes a las 18:30 horas, después de arrasar un total de 109 hectáreas de cañas en el transcurso de dos días. La Policía Local de Alcúdia ha confirmado la reapertura de la carretera de Es Murterar, que había sido cerrada debido al incendio.
A lo largo de este miércoles se declaró el incendio forestal, el tercero en dos semanas en la misma zona. Inicialmente considerado de gravedad baja, el fuego aumentó su nivel de peligrosidad debido a la posible amenaza para las personas cercanas, pasando a ser clasificado como de gravedad media.
A causa de este siniestro, el Consell de Mallorca se vio obligado a cerrar la carretera de Sa Pobla a Es Mureterar, mientras que tres viviendas tuvieron que ser evacuadas como medida preventiva.
Las 109 hectáreas afectadas por este incendio, se suman a las 138,7 hectáreas que ya han ardido a lo largo de este año en Baleares. En los dos incendios anteriores ocurridos en s’Albufera recientemente, se quemaron 50,4 y 62 hectáreas respectivamente.
La Conselleria y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil están trabajando en conjunto para investigar el origen del incendio y determinar si fue provocado de manera intencional o accidental.
Todo parece indicar que estos incendios están siendo provocados por pirómanos, lo cual ha convertido el último mes en un verdadero calvario para s’Albufera de Mallorca, un área natural protegida de gran valor biológico y ambiental. En tan solo 30 días, cinco incendios han arrasado aproximadamente 225 hectáreas de cañaveral, lo que representa el 82% de las áreas quemadas en Baleares hasta el momento en el año 2024.
La Guardia Civil está investigando a fondo la verdadera razón detrás de estos incendios, aunque se enfrenta a grandes dificultades para localizar los puntos de inicio. La mayoría de los incendios ocurridos en s’Albufera de Mallorca en el último mes comparten dos características: se originaron cerca de áreas residenciales y las labores de extinción se vieron complicadas debido a los fuertes vientos.
El último incendio declarado este martes ha sido el más grave del archipiélago balear en lo que va del año, arrasando alrededor de 106 hectáreas de cañas. Aunque el fuego ya ha sido controlado, se tuvo que cerrar la carretera de Sa Pobla a Es Murterar y unas quince familias tuvieron que ser evacuadas ante la proximidad de las llamas.




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