En una operación que parece salida de una película de espías, los Mossos d’Esquadra han encontrado unas salas secretas escondidas detrás de estanterías en asociaciones cannábicas en Barcelona. Allí, se descubrió que se comerciaba droga de forma ilegal, a pesar de tener una fachada legal. El verdadero negocio consistía en la venta ilegal de marihuana y hachís a otros países europeos, donde el precio de estas sustancias es mucho más elevado.

Los Mossos d’Esquadra desmantelaron dos centros cannábicos en Les Corts que escondían un gran almacén de droga en salas ocultas detrás de estanterías. Un hombre de 22 años fue detenido y se investiga a tres personas más, un hombre y dos mujeres de entre 24 y 30 años. La policía no ha revelado la nacionalidad de los implicados. La operación tuvo lugar el pasado lunes 14 de septiembre, cuando se llevaron a cabo los registros en los locales.

Durante las inspecciones, se descubrió que dos estanterías, una negra y una blanca, ocultaban la entrada a sala ocultas donde se escondían doce kilos y medio de marihuana, nueve de hachís, 376 porros preparados y unos 3.800 euros en efectivo. Estos establecimientos servían de tapadera para operaciones de tráfico de droga internacionales, donde la droga era enviada a otros países europeos para su venta.