“Operación Rescate”: la Policía Nacional libera a 15 mujeres de red de explotación sexual en Baleares
Un golpe contundente ha sido dado por la Policía Nacional en Baleares, al rescatar a 15 mujeres víctimas de explotación sexual, muchas de ellas recién llegadas de Asia, quienes eran obligadas a trabajar como prostitutas las 24 horas del día sin descanso y bajo vigilancia constante. La operación, en colaboración con la ONG Our Rescue, también ha llevado a la detención de 14 personas, siete de las cuales están en prisión provisional, y al cierre de tres prostíbulos donde se ejercía la explotación, revelando un entramado criminal sofisticado y brutal.
Las mujeres eran captadas a través de anuncios en redes sociales que ofrecían trabajos legales como masajistas, cocineras o cuidadoras con salarios de 2.000 euros al mes. Sin embargo, al llegar a Palma, se encontraban en un auténtico infierno: trasladadas a pisos y prostíbulos, eran forzadas a prostituirse permanentemente, incluyendo servicios a domicilio y prácticas sin preservativo, mientras que todas las ganancias iban a parar a los cabecillas de la organización.
La red no solo se lucraba con la prostitución, sino también con la venta de drogas y potenciadores sexuales a los clientes. Solo en uno de los prostíbulos se calcularon ganancias de más de un millón de euros en un año, reflejando la magnitud económica y brutalidad de la explotación de las mujeres. La organización controlaba cada detalle de la actividad, utilizando páginas web y transferencias internacionales de dinero para mantener su anonimato y el control sobre las víctimas.
La intervención culminó con diez registros en inmuebles y la incautación de cinco vehículos de lujo, 190.000 euros en efectivo, armas que iban desde pistolas taser hasta katanas y nunchakus, joyas, relojes y terminales de punto de venta vinculados a negocios fantasma utilizados para cobrar los servicios sexuales. La evidencia recabada confirma la magnitud del entramado y su capacidad para operar con impunidad durante años.
Esta operación demuestra que la valentía de las víctimas, la colaboración ciudadana y la labor policial coordinada pueden poner fin a organizaciones que lucran con el sufrimiento humano, enviando un mensaje claro: con la trata no hay trato.




Publicar comentario