Once detenidos por presunto blanqueo de capitales vinculado al tráfico de drogas en Castro Urdiales
La Guardia Civil en Cantabria ha llevado a cabo la segunda fase de la operación ‘Leviatán’, desmantelando en Castro Urdiales una presunta organización criminal relacionada con el blanqueo de capitales y el tráfico de drogas. En total, se realizaron once detenciones en las que se descubrieron supuestos delitos de alzamiento de bienes, falsedad documental y estafa contra la seguridad social.
Uno de los detenidos recibió una nómina mensual de 1.800 euros sin trabajar, llegando incluso a cobrar una subvención. Además, se enviaron al menos 100.000 euros a Paraguay a través de testaferros, utilizados para la construcción de un chalet en ese país.
La colaboración con agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Cantabria fue fundamental en la investigación del presunto blanqueo de capitales. De las once personas detenidas, tres ya habían sido arrestadas en la primera fase de la operación por tráfico de drogas, seis eran testaferros y dos estaban relacionadas con una empresa local.
La primera fase de la operación ‘Leviatán’ terminó con la detención de cinco personas y la erradicación de un punto de suministro de cocaína en Castro Urdiales y la zona oriental de Cantabria. Se incautaron más de 3.000 gramos de cocaína, siete armas cortas y cuatro largas, munición y dinero, entre otros efectos.
Durante la investigación, se descubrieron indicios de presunto blanqueo de capitales con propiedades en Cantabria y Paraguay. Los agentes de la Guardia Civil de Castro Urdiales iniciaron una investigación patrimonial sobre los integrantes de la organización, encontrando transferencias de dinero a Paraguay y adquisiciones de propiedades en la localidad.
Se identificó que testaferros realizaron envíos de dinero desde locutorios, con uno de ellos enviando más de 24.000 euros en una veintena de ocasiones. Además, se adquirieron tres propiedades en Castro Urdiales, varias fincas y vehículos a nombre de familiares.
En cuanto a la empresa local, se descubrió que uno de los detenidos cobró una nómina mensual de 1.800 euros sin trabajar, entregando presuntamente dinero procedente de la droga a un responsable y recibiendo parte de ese dinero como salario. También se reveló que se cobró una subvención por esta contratación ficticia.
Los investigadores de la Guardia Civil emitirán un informe a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en Cantabria por presuntas irregularidades en la empresa mencionada, además de los supuestos delitos penales descubiertos.




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