Un desarticulamiento violento que acaba con la detención de un peligroso grupo criminal en Crevillent
En una operación liderada por agentes de la Policía Nacional, ha sido desmantelado en Crevillent un entramado criminal especializado en secuestros y robos con violencia a otras bandas delictivas dedicadas al tráfico de drogas. Estos delincuentes no dudaban en emplear la tortura para obtener información sobre los escondites de las bandas rivales y asaltarlas.
Un total de 26 personas, 17 hombres y 9 mujeres, todas de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 17 y los 57 años, han sido detenidas en diferentes localidades de Alicante y Murcia. Estos individuos tienen un amplio historial delictivo, incluyendo delitos similares a los que ahora los ha llevado a la cárcel.
La investigación comenzó a mediados del año pasado, cuando la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Comisaría de Elche tuvo conocimiento de un caso de extrema violencia. Al parecer, tres jóvenes fueron heridos, amenazados con armas de fuego y secuestrados hasta que entregaron una importante suma de dinero para comprar su libertad.
Una de las víctimas relató que fueron abordados por un vehículo desconocido mientras circulaban por la carretera nacional que conecta Elche con Crevillent. Los individuos que salieron del vehículo, haciéndose pasar por policías, dispararon al aire para intimidar a las víctimas antes de subirlas con violencia al coche de los agresores.
Violencia y tortura para obtener información
Según el testimonio de las víctimas, les taparon la cabeza y las llevaron a una zona donde les exigieron información sobre un importante monto de dinero. Durante el trayecto, los agresores no dudaron en herir a una de las víctimas con un arma blanca en las piernas para obligarla a confesar. Al final, los secuestrados fueron liberados y los agresores se hicieron con un botín de 200.000 euros.
Tras una exhaustiva investigación llevada a cabo por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta, se descubrió que los agredidos podrían pertenecer a un grupo criminal y que se trataba de un «vuelco», un acto en el que una banda ataca a otra para robar sus drogas. El entramado criminal desmantelado se dedicaba principalmente a perpetrar este tipo de robos violentos a bandas dedicadas al tráfico de drogas.
Además, se descubrió que los detenidos también traficaban con las armas de fuego que utilizaban durante sus asaltos, lo que les permitía deshacerse de ellas y obtener beneficios económicos.
El operativo policial, que contó con más de un centenar de agentes de la Policía Nacional y diversos grupos especiales, culminó con la entrada y registro de nueve inmuebles en Alcoy, Crevillent y Alguazas. Durante los registros se incautaron varias armas de fuego, munición, armas blancas, cocaína, marihuana y plantaciones de marihuana.
Un grupo criminal que aterrorizaba a todo un barrio
Entre los detenidos se encuentran 11 miembros de un clan familiar asentado en el casco antiguo de Crevillent. Este clan había convertido el barrio en una fortaleza, atemorizando a todos los vecinos y generando un clima de miedo e inseguridad en la zona.
La operación contó con el apoyo de la Policía Local de Crevillent, que colaboró estrechamente con la Policía Nacional en las labores de investigación y en el despliegue de seguridad durante el operativo.
Doce de los detenidos han sido puestos a disposición judicial, mientras que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.




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