Red desmantelada por pasar irregularmente la ITV afecta a 5.000 vehículos
Siete empleados, incluyendo directores técnicos, ingenieros y técnicos especializados, de una estación de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en Santomera (Murcia) han sido detenidos por su presunta implicación en una red que proporcionaba fraudulentamente permisos favorables a alrededor de 5.000 vehículos en los últimos dos años, especialmente en el sur de España, incluyendo Granada.
La Policía Nacional informó hoy que el entramado delictivo operaba entre Santomera y Crevillent (Alicante), y se ha detenido a un total de trece personas, siete de ellas de la ITV en cuestión. El operativo, que duró varios meses, permitió descubrir una trama en la que propietarios de vehículos de diferentes zonas de España, como Valencia, Almería, Granada o Albacete, se beneficiaban fraudulentamente. Estos propietarios solían estar relacionados con empresas dedicadas a la compra-venta de vehículos.
El líder de la red resultó ser un individuo de nacionalidad marroquí residente en Crevillent, quien actuaba como intermediario entre las empresas de compra-venta de vehículos de segunda mano o importación, los talleres de la zona y la estación de ITV de Santomera. Su participación iba desde la supervisión de inspecciones fraudulentas hasta la manipulación de documentos y tenía conexiones con propietarios de vehículos con deficiencias, a quienes cobraba para asegurar un resultado positivo en la inspección.
Uno de los vehículos que pasó fraudulentamente la inspección en la estación murciana fue interceptado en otra ITV en Elche, donde se descubrió que el coche presentaba 15 deficiencias graves. El pasado 28 de noviembre, la policía registró y revisó la ITV de Santomera, así como dos empresas de compra-venta de vehículos en Crevillent, incautando 9.000 euros en efectivo, documentación relacionada a los delitos y una máquina troqueladora de matrículas.
Los seis detenidos adicionales relacionados con la ITV fueron localizados en Molina de Segura (Murcia), Crevillent y Elche (Alicante), y se realizaron inspecciones en más de 200 vehículos, algunos de los cuales fueron inmovilizados por las autoridades locales de Crevillent debido a la falta de documentación.
El cabecilla de la trama colaboraba estrechamente con varias empresas de compra-venta de vehículos de Crevillent, dirigidas principalmente por ciudadanos marroquíes, que adquirían vehículos con deficiencias graves o sin la documentación necesaria para su matriculación en España y posterior venta. Sorprendentemente, el cabecilla tenía una taquilla en la estación de Santomera a pesar de no ser un trabajador asalariado. Utilizaba un dispositivo OBD (On Board Diagnostics) para eliminar electrónicamente los fallos de los vehículos corruptos en la maquinaria utilizada en estas estaciones y así poder continuar con la inspección de manera favorable.
Las actuaciones se han puesto en conocimiento del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Elche, y algunos de los detenidos han sido puestos a disposición de los juzgados de Murcia y Molina del Segura. Se les imputan cargos que van desde la pertenencia a organización criminal hasta delitos contra la Administración pública, falsedad documental y seguridad vial, incluyendo estafa al gerente del taller investigado.




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