La Policía Local de Castelldefels ha clausurado un centro de masajes en Barcelona por ofrecer masajes tailandeses sin licencia. La trabajadora del establecimiento también proporcionaba un servicio adicional conocido como «final feliz», es decir, una masturbación. Además, la mujer vivía en el local que ha sido cerrado y que carece de cédula de habitabilidad.

La intervención se produjo tras una queja ciudadana que alertó a la policía sobre la práctica inapropiada en el establecimiento. Durante la inspección, se descubrió que, a pesar de tener licencia de centro de estética, el local ofrecía masajes tailandeses con final feliz, lo cual no estaba permitido. También se encontraron zapatillas a la venta en el escaparate, y no productos relacionados con la estética.

Además, Inspección de Trabajo impuso una infracción al propietario por tener a la trabajadora sin alta en la Seguridad Social. El local, que fue cerrado como negocio, continúa siendo la vivienda de la empleada, a pesar de no tener la cédula de habitabilidad.

La Policía Local de Castelldefels también inspeccionó otros establecimientos en el centro de la ciudad, donde se incautaron dos bates de béisbol y un hacha de dos locales con licencia de bar, por temor a que fueran utilizados de manera intimidatoria. Se identificaron trabajadores en situación irregular y se detectaron cuatro infracciones sanitarias en otros establecimientos.