Desarticulada una banda de delincuentes acusados de 42 robos en viviendas, incluyendo dos en Villamuriel de Cerrato
La Guardia Civil y la Ertzaintza han llevado a cabo una exitosa operación conjunta en la que se ha logrado la detención de cinco individuos pertenecientes a una banda organizada especializada en robos con fuerza en hogares. Se les atribuye la comisión de 42 delitos perpetrados en diversas localidades de Álava, Vizcaya, Burgos, Cantabria, La Rioja, León, Madrid, Navarra, Soria, Valladolid, Zaragoza y Palencia.
La investigación no se ha cerrado aún, habiendo realizado registros en domicilios de Bilbao y Cantabria, y se baraja la posibilidad de nuevas detenciones y el esclarecimiento de otros casos de robos bajo el mismo modus operandi. Estas informaciones fueron proporcionadas por fuentes del instituto armado.
En relación a los robos ocurridos en Villamuriel de Cerrato, se ha confirmado por fuentes oficiales de la Comandancia de la Guardia Civil que este grupo criminal podría estar implicado en ambos casos de asalto a viviendas en dicha localidad palentina.
Como recordatorio, en la noche del viernes 6 de octubre, dos individuos encapuchados irrumpieron en dos chalets de Villamuriel de Cerrato. Cabe mencionar que ambas viviendas tenían sistemas de alarma y una de ellas incluso disponía de cámaras de vigilancia en el jardín.
La banda detenida es un grupo itinerante, organizado y disciplinado, que se caracteriza por su gran actividad delictiva. Los integrantes del grupo tenían funciones definidas y utilizaban rigurosas medidas de seguridad. No temían realizar desplazamientos largos para cometer los delitos y llevaban a cabo un estudio minucioso de sus objetivos, analizando su ubicación, posibles rutas de escape, presencia policial, horarios y rutinas. Su objetivo principal eran las viviendas unifamiliares, en particular las ocupadas por sus moradores. La rapidez de sus acciones les permitía registrar cajones y armarios en busca de dinero, joyas y otros objetos pequeños pero de gran valor, que eran fácilmente transportables y vendibles en el mercado negro. Además, utilizaban numerosos vehículos, cuyas placas de matrícula eran reemplazadas, y siempre había un miembro dedicado a la conducción para facilitar la huida, mientras otro se encargaba de vigilar y el resto cometía el robo. Hasta el momento, la investigación ha atribuido a este grupo criminal un total de 42 robos. Los miembros de la banda han sido puestos en libertad con cargos por orden del Juzgado número 2 de Villarcayo, en Burgos.
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