Desmantelada en Torrejón una red de estafas bancarias digitales
La Policía Nacional ha capturado en Torrejón de Ardoz a siete individuos acusados de llevar a cabo estafas bancarias a través de mensajes de texto SMS fraudulentos, en una táctica conocida como ‘smishing’.
Estos individuos también se habrían hecho pasar por entidades bancarias en línea mediante ‘phishing’ y habrían realizado llamadas telefónicas haciéndose pasar por empleados de los bancos, en una técnica conocida como ‘vishing’.
Según la investigación, los sospechosos enviaban en masa mensajes SMS donde se hacían pasar por empleados bancarios y por las páginas web de los bancos. Mientras mantenían a las víctimas al teléfono, los estafadores realizaban operaciones fraudulentas en la banca digital utilizando los códigos proporcionados por las propias víctimas.
Los arrestados formarían parte de una organización criminal y se les imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales y acceso ilícito a sistemas informáticos. Tras su detención, fueron puestos a disposición judicial.
La investigación comenzó a principios de septiembre, cuando se descubrió la actividad de este grupo, que operaba no solo en Madrid, sino también en otras partes del país. Así lo informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid en un comunicado.
Esta organización llevaba a cabo estafas en línea mediante el envío masivo de SMS y la suplantación de gestores y páginas web bancarias. El análisis de los hechos reveló que se trataba de un grupo con una estructura jerárquica y roles claramente definidos.
Dentro de esta estructura se identificaban varios niveles, desde los líderes y ejecutores con conocimientos informáticos, hasta los captadores y las ‘mulas’ que cedían sus cuentas bancarias para recibir dinero de las estafas.
El modus operandi de la organización consistía en enviar un SMS a la víctima alertando de una supuesta incidencia grave en su cuenta bancaria, con un enlace fraudulento, conocido como ‘smishing’. Al hacer clic en el enlace, la víctima era redirigida a una página web falsa de su banco, mediante ‘phishing’. Posteriormente, recibía una llamada de alguien haciéndose pasar por trabajador del banco, en un caso de ‘vishing’.
A pesar de lograr acceder a la banca digital de las víctimas, la normativa bancaria exigía un sistema de verificación en dos pasos para ciertas operaciones, utilizando un OTP (‘One Time Password’). Mientras las víctimas permanecían al teléfono con los estafadores, estos realizaban transferencias fraudulentas y solicitaban los códigos de verificación necesarios.




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