Desalojo de pabellón okupado en Donostia
Una importante operación policial ha tenido lugar hoy para desalojar el pabellón de la antigua fábrica de Zardoya Otis en el barrio de Herrera en Donostia. En este lugar, pernoctaban alrededor de 20 personas, aunque cinco de ellas se habían marchado antes de la llegada de los agentes.
Desde temprano, el pabellón fue rodeado por agentes de la Ertzaintza y la Guardia Municipal tras recibir la autorización judicial para el desahucio. A pesar del amplio despliegue policial, las instalaciones se encontraban vacías, ya que sus ocupantes habían abandonado el lugar horas antes.
Alrededor de las 9:30 horas, los agentes anunciaron por megafonía su entrada, solicitando a quienes estuvieran dentro que salieran de forma pacífica y con las manos en alto. Según informaciones del Ayuntamiento, en este espacio y locales cercanos, habrían pernoctado alrededor de 20 personas en las últimas semanas. En la zona, que cuenta con varios pabellones semiabandonados, la cifra de personas okupas ascendería a unas 200.
Cinco personas habrían pasado la noche en el pabellón y habrían abandonado el lugar por sus propios medios temprano en la mañana. De esta manera, los agentes, acompañados de perros, no encontraron a nadie dentro de las instalaciones.
Conflicto vecinal
Durante la operación policial, un grupo de jóvenes protestó con carteles y gritos contra el desalojo, exigiendo que ninguna persona quedara en situación de calle en la ciudad. Esta manifestación recibió apoyo de okupas desde otros inmuebles ocupados.
La protesta generó reacciones en vecinos del barrio, molestos por la presencia de okupas, quienes aseguran que estos han causado conflictos en la zona.
Según reportes, algunas personas desalojadas del antiguo instituto de Martutene se habrían trasladado a estos pabellones. En total, los pabellones de Herrera forman parte de un plan de regeneración urbanística que contempla la construcción de 380 nuevas viviendas, de las cuales el 40% serían protegidas.
El Ayuntamiento de Donostia habría ofrecido alternativas habitacionales a los ocupantes de los pabellones, aunque según denuncias del Sindicato Socialista de Vivienda de Donostia, solo se habría ofrecido la opción de un albergue a siete personas.
«Queremos poner el foco en qué es eso de alternativa habitacional. ¿Pasar una noche y a la mañana volver a la calle en invierno, en estas condiciones? El protocolo de invierno es hasta marzo. ¿Qué pasa luego? Nadie habla de lo que pasará después. Es una red saturada.La Sirena está sobresaturada y hay más gente que quiere ir», ha afirmado Leire Andino, representante de la asociación, criticando la política municipal que, según ella, prioriza el negocio inmobiliario y turístico.




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