Robo de más de 5.000 kilos de aceitunas en fincas de Ausejo: solicitud de colaboración ciudadana
El propietario de diversas fincas ubicadas en Ausejo, en La Rioja, José Ignacio Simonena, ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil por el robo de más de 5.000 kilos de aceitunas. Simonena solicita la colaboración de la ciudadanía para ayudar a resolver este delito, ocurrido durante el pasado puente de diciembre.
En este sentido, Simonena Ramírez ha instado a cualquiera que haya presenciado algún acontecimiento sospechoso en el área o a personas que hayan visto a individuos transportando una gran cantidad de aceitunas en un radio de 50-60 kilómetros alrededor de las almazaras, a estar alerta y proporcionar información relevante.
Las siete fincas, que abarcan alrededor de 7.000 metros cuadrados, se encuentran en un lugar conocido como Puentecilla, cerca del río Madre y pertenecen a la familia desde hace muchos años. Estas fincas están prácticamente compuestas por olivos, razón por la cual la familia solía recolectar las aceitunas en estas fechas para llevarlas a las almazaras.
Muy temprano por la mañana, cuando se disponían a recoger las aceitunas, se encontraron con que los olivos estaban completamente destrozados, lo cual provocó una tristeza enorme.
Una vez informados del suceso, se pusieron en contacto con la Guardia Civil de Alcanadre y presentaron la correspondiente denuncia. Además, solicitaron ayuda al Ayuntamiento de Ausejo, quien se encargará de publicar los hechos en el tablón de anuncios para intentar obtener más información.
La pérdida económica resulta significativa, estimándose entre los 12.000 y 15.000 euros, pero lo más importante para la familia es la sensación de impotencia que les ha dejado este suceso. Consideran que han irrumpido en sus huertas, las han destrozado y se han llevado todas las aceitunas, causándoles una profunda tristeza.
El propio Simonena Ramírez ha explicado que las aceitunas no se venden, sino que las utilizan para la producción de aceite destinado a la familia. Además, el hecho de que los árboles produzcan aceitunas solo cada dos años, y el trato cuidadoso que les dedican, convierte esta pérdida en algo mucho más personal y doloroso.
En este caso particular, las fincas cuentan con diferentes variedades de aceitunas, de las cuales han sido sustraídas todas.
Al parecer, los ladrones utilizaron vehículos durante el robo y dejaron en un estado de destrucción total las fincas. Resulta especialmente preocupante, ya que para recolectar las aceitunas, las ramas y la leña alrededor de los árboles necesitan estar en su lugar, ya que ayudan a mantener la humedad y aumentar la cantidad de aceitunas producidas.
Simonena concluye diciendo que esta situación provoca una sensación de desolación y de impotencia. No se trata solo del valor económico de las aceitunas robadas, sino de la sensación de haber perdido y haber sido saqueado. Por tanto, resulta crucial llegar al fondo de lo sucedido, debido a que, si bien ahora les ha ocurrido a ellos, podría sucederle a cualquier persona. No todas las fincas utilizan las aceitunas para consumo propio, algunas las venden, por lo que el daño podría ser aún mayor.




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