Quince exalumnos de la Escuela Pía de Catalunya han presentado denuncias por presuntos abusos sexuales que habrían sufrido a manos de nueve curas. Lamentablemente, cinco de los acusados ya habían fallecido al momento de contactar a los escolapios, pero dos de los culpables aún están vivos: Josep Blay, condenado por abusar de niñas de ocho años en Alella en 2009, y Manel Sales, que abusó de varios niños en Senegal durante más de dos décadas.

Jordi Vilà i Font, provincial de la orden en Catalunya, ha expresado que están dispuestos a escuchar a las víctimas con el objetivo de llevar a los responsables ante la justicia: «Queremos escuchar a las víctimas y saber qué escolapios maltrataban o abusaban de los alumnos», ha afirmado. Además, ha reconocido que no han estado a la altura y han pedido perdón institucionalmente a los quince denunciantes.

Josep Blay, condenado a prisión, no ha sido expulsado de la orden

En 2009, Josep Blay abusó sexualmente de tres niñas en Alella, hecho que salió a luz en 2016 después de la denuncia de las familias afectadas. La orden acordó apartar al cura de las escuelas y prohibirle el contacto con niños, pero estas medidas no se cumplieron. Blay continuó ejerciendo en diferentes localidades hasta que fue condenado en 2019 a 22 meses y medio de prisión. A pesar de esto, no ha sido expulsado de la Escuela Pía y sigue siendo sacerdote, viviendo en una residencia de la congregación.

Manel Sales, el misionero que abusó de decenas de niños en Senegal

Entre 1980 y 2005, Manel Sales abusó sexualmente de varios niños en Senegal mientras ejercía como misionero. A pesar de que tanto las escuelas como las familias de las víctimas conocían estos hechos, nadie los denunció durante más de dos décadas. Cuando se tuvo conocimiento de los abusos, la institución decidió trasladarlo de regreso a Catalunya, donde continuó en roles importantes dentro de la orden y la Iglesia hasta que finalmente fue expulsado en 2019 después de una nueva denuncia.