Demora en el juicio por la muerte del oso Cachou
El pasado 9 de abril se cumplieron seis años de la muerte por envenenamiento con anticongelante del oso Cachou en la Val d’Aran. Sin embargo, todavía no hay fecha para un juicio. Una instrucción que estuvo paralizada un año y medio, con tres jueces diferentes y errores formales están detrás de una demora díficil de justificar.
“Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía”. Este aforismo que se atribuye al filósofo Séneca bien podría aplicarse al ‘caso Cachou’. Más de seis años han pasado desde que el plantígrado fuera hallado muerto y todavía no se ha fijado fecha de juicio pese a que la instrucción del caso finalizó hace más de dos años. Una instrucción parada un año y medio, un caso visto por tres jueces y errores procesales han demorado un juicio que ya era mediático por si solo. “El retraso de la justicia en este caso se hace difícil de explicar”, asegura Enric Rubio, abogado del agente de Medio Ambiente A.M.G., uno de los dos acusados. “Además del estigma social que comporta estar a la espera de un juicio penal, el transcurso del tiempo genera una situación de angustia, más aún cuando los investigados mantienen su inocencia”, añade el letrado.
El juzgado de lo Penal 3 de Lleida –que es quien tiene que enjuiciar el asunto— detectó el pasado otoño un error formal en la causa, devolviéndola al juzgado de Instrucción de Vielha porque “en el auto de apertura de juicio no consta la responsabilidad civil reclamada por la acusación particular y no se ha realizado requerimiento personal a los acusados de dicha responsabilidad civil”, como avanzó SEGRE. La instrucción también fue a trompicones, con hasta tres jueces, y estuvo paralizada más de un año y medio, concretamente del 24 de noviembre de 2021 al 7 junio de 2023, por diferentes motivos, como el cambio de uno de los magistrados. De hecho, la Fiscalía, en tanto que acusación pública, afirmó en su escrito que “la causa quedó paralizada por motivos que no son atribuibles a los acusados”. También ha sido un caso con varias polémicas. Una de ellas protagonizada por una jueza que instruyó el caso, que pasó a ejercer como letrada, y que publicó un artículo valorándolo cuando todavía se estaba investigando. Otra de ellas fue a raíz de un documental que el Conselh Generau d’Aran definió como “tendencioso, falto de rigor y realismo”.
Un caso que se convirtió en rocambolesco cuando salió a la luz que escuchas telefónicas ordenadas por la jueza para determinar si el oso Cachou fue envenenado permitieron desarticular una red de venta de cocaína, con la detención de un alcalde pedáneo y otras 12 personas y la incautación de 1,88 kilos de cocaína. En las escuchas, los Mossos se encontraron con la sorpresa de que se citaban ventas de cocaína, lo que llevó a abrir una causa separada.
Un agente de Medio Ambiente y un exconselhèr
Cachou fue hallado muerto en un bosque de Les el 9 de abril de 2020. Un primer examen apuntó a daños por una caída. Sin embargo, análisis posteriores determinaron que murió envenenado al haber ingerido anticongelante. La Fiscalía considera que A.M.G., técnico especialista en el seguimiento del oso y agente de Medio Ambiente, conocía la geolocalizacion del oso y, “pese a conocer que era restringida y que no debía ser divulgada, se la facilitó al otro acusado, J.A.B.Q. (exconselhèr del Conselh d’Aran), a sabiendas de la intención que este tenía de eliminarlo”. En cuanto a J.A.B.Q., considera que “con intención de atraer a Cachou con el fin de su muerte y sin estar legalmente autorizado, colocó en las inmediaciones de las coordenadas en un bosque de Les un señuelo con etilenglicol (anticongelante) para que ingiriera este veneno”. La Fiscalía solicita para J.A.B.Q. de dos años y cuatro meses de prisión y para A.M.G. dos años y tres meses. La causa se ha seguido por delitos contra la fauna y revelación de secretos.
“La investigación finalizó en junio de 2021”
“La investigación judicial se inició el 5 de mayo de 2020 y finalizó en julio de 2021. La demora en el tiempo es consecuencia directa, no solo del colapso del sistema, sino el resultado de una investigación prospectiva”, afirma el abogado Enric Rubio. El letrado añade que “estamos ante una concatenación de períodos de absoluta paralización, se han producido multitud de errores procesales: falta de notificación de resoluciones a los investigados; falta de resolución de recursos de las defensas; y omisión de pronunciamientos”.
Protagonizó ataques a rebaños y hubo medidas para ahuyentarlo
El osoc Cachou protagonizó varios ataques a animales y rebaños, lo que obligó al Conselh Generau d’Aran a tomar medidas. En 2019, protagonizó cinco en un solo mes. Ante ello, se usó por primera vez carroña con repelentes químicos para ahuyentarle de los rebaños e intentar cambiar su comportamiento. Se trata de una medida que prevé el protocolo de actuación ante osos conflictivos y que hasta entonces solo se había aplicado tras las predaciones de Goiat. En uno de los casos, se usó el cadáver de un potro que murió tras un ataque.




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