Incidentes de Violencia y Falta de Personal Médico en el Centro Penitenciario de Alhaurín De la Torre
La atmósfera en el Centro Penitenciario de Alhaurín De la Torre se tornó crítica durante el pasado fin de semana, según las denuncias del sindicato TAMPM (Tu Abandono Me Puede Matar). Este domingo, un episodio de violencia extrema tuvo lugar, donde un recluso llegó a morder la mano de un funcionario, elevando así los niveles de tensión en el recinto.
El sindicato atribuye este problema a una carencia estructural: la escasez de médicos. La falta de personal sanitario ha dejado a los funcionarios en una situación vulnerable, ya que esto complica la aplicación de medidas disciplinarias ante agresiones directas.
El suceso se desarrolló en el Módulo 9, donde un interno, cuya agresividad ya se había manifestado previamente al lanzar un zapato a un trabajador, causó un nuevo altercado. Durante el intento de los funcionarios por contenerlo, el reo mordió a uno de ellos. Según el protocolo, este tipo de agresiones debería llevar al prisionero a aislamiento, pero la ausencia de un médico que certifique su estado bloqueó el procedimiento. La solución adoptada fue, según TAMPM, “claramente inadecuada”: el agresor fue enviado al módulo de ingresos debido a la falta de supervisión médica, impidiendo así su traslado a una celda de castigo.
Por otro lado, en el Módulo 13, la tensión se trasladó al comedor durante el horario especial de Ramadán. Un interno de complexión robusta desobedeció las normas y se negó a llevar su comida a la celda, provocando un enfrentamiento con los funcionarios. La situación se volvió tan tensa que se temió un motín en todo el módulo. La intervención resultó en varios funcionarios lesionados y en un interno que profería constantes amenazas de muerte. Nuevamente, la falta de médicos impidió su traslado a aislamiento, y fue llevado a la enfermería, una solución que no hace más que agravar el problema que enfrenta el personal de vigilancia.
Además de estos episodios, en el Módulo 6 se realizó un registro donde se incautaron teléfonos móviles y sustancias ilícitas. A pesar de la gravedad del hallazgo, el responsable fue devuelto al módulo ordinario por la misma razón: la falta de cobertura médica mínima.
Desde TAMPM advierten a la Administración sobre el mensaje de “impunidad absoluta” que se transmite a los internos. La ausencia de consecuencias inmediatas para las conductas violentas socava la autoridad de los funcionarios, y se teme que la Administración solo actúe cuando la situación se convierta en una tragedia.



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