Condensan a 15 años de cárcel al hombre que estranguló a su mujer y la sepultó bajo hormigón en Málaga
El 28 de marzo de 2022 marcó un trágico giro en la vida de Débora Morais, quien dejó de ser vista por su círculo cercano. A las 11:30, envió un mensaje inquietante a una amiga a través de WhatsApp: «Voy a hacer un viaje hasta que la situación se calme. Yo te llamo». Seis meses más tarde, su pareja rompió el silencio y confesaría el horrendo crimen: el asesinato y el entierro de Débora bajo una losa de hormigón en una nave del polígono La Estrella.
Después de tres años y medio en prisión preventiva, el Tribunal de la Audiencia Provincial de Málaga dictó sentencia, condenando al hombre a 15 años de prisión tras ser hallado culpable por un jurado popular. Los detalles del caso revelan que el crimen ocurrió en su hogar, donde, tras una discusión motivada por celos y el deseo de ella de divorciarse, el acusado la estranguló.
El autor del crimen, tras llevar a cabo el atroz acto, escondió el cuerpo de Débora en un bidón que usaba para trabajar, envuelto en una manta y cubierto con plástico. Según el tribunal, el procesado trasladó el cadáver en una carretilla hasta su furgón y luego lo llevó a una nave industrial en el polígono La Estrella, donde comenzó a excavar y picar el suelo de hormigón. Allí, sepultó el cuerpo de la víctima junto a sus pertenencias y las de sus hijas, cubriendo todo con hormigón y maquinaria pesada.
Posteriormente, el acusado se dirigió a una comisaría para reportar la desaparición de su pareja. Durante seis meses, mantuvo su versión de ser un perjudicado, declarando tres veces en la sede policial y comunicándose con los agentes en varias ocasiones. Sin embargo, el 23 de septiembre de ese mismo año, su fachada se desmoronó. En un nuevo interrogatorio, confesó que había golpeado a Débora, que esta había muerto en el acto y que él la había enterrado, siendo arrestado ese mismo día.
Durante el juicio, el acusado intentó justificar su acción, alegando que no había actuado con premeditación y que ocultó el cuerpo para proteger a sus hijas de la verdad. «Solo pensaba en que fueran a la escuela todos los días y lo demás lo evadí. Solo pensaba en ellas», afirmó. Sin embargo, la fiscalía argumentó que el acusado tenía un claro entendimiento de sus actos y de la ilegalidad de los mismos, subrayando que Débora fue asesinada «por ser mujer, por desear una vida en libertad que él no permitía». Esta perspectiva fue compartida por el jurado popular.
Finalmente, la Audiencia Provincial lo condenó por un delito de homicidio, considerando las agravantes de parentesco y género. Además de los 15 años de prisión, se le privó de la patria potestad de su hija menor y se le prohibió acercarse a sus hijas durante 16 años. Se ordenó también que indemnizara a cada una de ellas con 77.835 euros. Como parte de la responsabilidad civil, el procesado cedió sus derechos hipotecarios, valorados en 144.328 euros, a sus hijas y renunció a los derechos que pudiera tener sobre la herencia de la víctima en favor de las niñas.




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