La tendencia de los narcotraficantes gallegos de refugiarse en Asturias aumenta la vigilancia policial
Las ramificaciones en Asturias de la última operación contra el narcotráfico en Galicia vuelven a poner de manifiesto la tendencia que se viene produciendo en los últimos años: los históricos clanes de la droga buscan cobijo en la región en un intento de eludir a las fuerzas de seguridad. El arresto en Gijón de uno de los estrechos colaboradores de Sito Miñanco constata las conexiones y obliga a reforzar la vigilancia por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
No es un episodio aislado. En noviembre, otro de los grupos criminales más conocidos de las Rías Baixas, el liderado por Juan Carlos Santorum, otro viejo conocido de las fuerzas de seguridad, era desarticulado tras interceptar a una de sus presuntas integrantes entrando en Gijón con una furgoneta camperizada en la que llevaba 50 kilos de cocaína. Era un transporte llegado desde la comarca de O Salnés y tenía como destino un trastero del barrio de Viesques, donde, al parecer, la banda ocultaba los alijos de droga. En ese espacio hallaron más cocaína y hachís. En los registros que se realizaron a otros miembros del mismo clan, en Ribadumia, los agentes localizaron casi dos millones de euros dentro de una maleta rosa escondida bajo una parra. Fue un perro de la unidad canina el que llegó hasta los billetes. El dinero lo tenía cerca, pero la droga lejos: a 380 kilómetros de distancia, los que separan la comarca de O Salnés de Gijón.
A ese mismo grupo se le atribuye el intento de introducir casi cuatro toneladas de droga en el buque mercante Karar justo durante la época del confinamiento. Están a la espera de ser juzgados.
En julio de 2022 fue interceptado cerca de Cabo Verde un barco con 460 kilos de cocaína que habían sido cargados en Trinidad y Tobago. Entre los detenidos, como uno de los líderes de la organización, figuraba un constructor gijonés, Juan B. C., quien, supuestamente, ocupaba uno de los puestos de mando en la trama y pretendía hacerse cargo del alijo en tierra una vez materializada la descarga, previsiblemente en las costas de Portugal, pero con destino final en Galicia y Asturias.
En 2022 otro de los históricos narcos, Carlos García Morales, alias ‘El Matador’, de Orense, fue arrestado con 600 kilos de cocaína ocultos en una nave de Naón (Siero). Guardaba también allí el mayor arsenal de armas de guerra descubierto en España para, supuestamente, enfrentarse a bandas contrarias y proteger la droga. Tenía fusiles de asalto, silenciadores, armas cortas, granadas de mano, explosivos, munición e incluso un lanzacohetes listo para funcionar. La Audiencia Nacional determinó que Siero era ‘únicamente’ el almacén de la trama delictiva. Ninguno de la veintena de detenidos era asturiano, eran gallegos y latinoamericanos. Habían alquilado la nave como ‘guardería’ de la droga, como se denomina en argot policial.




Publicar comentario