El menor y la madre detenidos por animar a la turba a atacar a los Mossos en Font de la Pólvora, en libertad
Después de una tarde complicada en Girona, la noche ha transcurrido sin incidentes. Los Mossos han mantenido la vigilancia en la zona, con especial atención en la comisaría de Girona, para evitar posibles asaltos por parte de los alborotadores. Aunque la situación se mantiene tensa, la policía se mantiene alerta, sabiendo que el barrio de Font de la Pólvora es un lugar conflictivo y que la presencia policial ha generado hostilidad entre los vecinos.
Los disturbios del miércoles comenzaron cuando los Mossos intentaron detener a un menor de 15 años relacionado con los hechos violentos de hace dos semanas, cuando un grupo de personas destrozó el centro cívico del barrio. Tras los desalojos judiciales, los vecinos atacaron a la policía, dejando a un mando herido. Posteriormente, se produjeron nuevos destrozos al incendiar contenedores y acceder al centro cívico. Ya se había detenido a un hombre de 21 años y este miércoles se realizó un segundo arresto en el barrio. En respuesta, los familiares del menor lanzaron piedras a la policía, generando un enfrentamiento. Según consta en el atestado, la madre del menor fue quien incitó a la revuelta, llamando a más personas para atacar a los agentes. Los alborotadores lanzaron piedras y los antidisturbios utilizaron gas pimienta para repelerlos.
Cuando finalmente lograron detener al menor y a la madre, ambos fueron liberados más tarde. El menor será citado por la Fiscalía de Menores y la madre deberá comparecer ante el juez. Algunas fuentes policiales aseguran que las detenciones se cancelaron para evitar más tensión con los grupos de personas que se congregaban frente a la comisaría. Sin embargo, fuentes oficiales niegan esta versión y afirman que se siguió el procedimiento habitual.
Las investigaciones por los incidentes en Girona se están acumulando y la Unidad de Investigación de Girona tiene mucho trabajo por delante. Además de los ataques al centro cívico, también se deben investigar los recientes disturbios en los que se atacó a la policía, se construyeron barricadas y se incendiaron contenedores cada vez que los Mossos intentaron intervenir en el barrio. Aún quedan muchas personas por detener.
Ahora surge la pregunta de qué se puede hacer. La policía optará por dar tiempo, esperar que la situación se calme y actuar de manera contundente cuando avancen las investigaciones en curso. Sin embargo, la incertidumbre sobre quién ganará este pulso persiste. A pesar de los refuerzos policiales y las medidas acordadas entre el Ajuntament de Girona y el Departament d’Interior, la situación sigue empeorando. La policía se prepara para futuros incidentes, consciente de que la situación podría alcanzar un punto de no retorno. Afortunadamente, hasta ahora ningún agente ha resultado herido.
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