Mafias del este controlan el robo de cobre en España
Una aplicación laxa del Código Penal y la falta de normativas estrictas han permitido que los chatarreros sin escrúpulos blanqueen fácilmente transacciones ilícitas con cobre. Esto ha convertido al metal en un objetivo para los ladrones, especialmente después de la crisis de 2008. En respuesta, la Guardia Civil creó los grupos ROCA para investigar y prevenir robos en explotaciones agrícolas y ganaderas. Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente en los últimos años.
El aumento en la cotización internacional del cobre ha provocado la proliferación de bandas y grupos organizados que ahora se centran en parques fotovoltaicos, estaciones de bombeo de agua, depuradoras, plantas potabilizadoras e industrias, y principalmente, en tendidos telefónicos en desuso. Estas bandas son capaces de cortar decenas de kilómetros de cable en una sola noche.
La Guardia Civil confirma que detrás de estos robos se encuentran grupos criminales jerarquizados, muchos dirigidos por clanes de Europa del Este. En comparación con el tráfico de drogas, el robo de cobre les resulta más rentable y menos arriesgado.
En el último año, la Guardia Civil ha llevado a cabo cerca de medio centenar de operaciones contra bandas de robo de cobre en Castilla y León, con decenas de detenidos e investigados y miles de kilos de cobre incautados. Una de las operaciones más destacadas tuvo lugar en Ávila, donde se detuvo a 36 personas por robar 34 kilómetros de cable de cobre en varias provincias, recuperando más de 13.000 kilos de material valorado en más de dos millones de euros.
La mayoría de los robos se centran en los tendidos telefónicos en desuso, lo que genera una mínima alerta social. Los ladrones solo necesitan unas tijeras de podar y una escalera para realizar el robo, aunque en ocasiones prefieren talar los postes que sostienen el tendido. En el mercado negro, el cobre puede alcanzar un precio de cinco euros por kilo, lo que lo hace atractivo para los ladrones. Además, las ventas se pueden blanquear fácilmente en los centros de reciclaje.
Las mafias que controlan el robo de cobre en España suelen estar asentadas en países del este, especialmente en Rumanía. Contratan incluso a jornaleros agrarios de su misma nacionalidad para cometer los robos, ofreciéndoles salarios mensuales de hasta 20.000 euros.
En resumen, las mafias del este controlan el robo de cobre en España, aprovechando la falta de regulaciones estrictas y una laxa aplicación del Código Penal. El aumento en la cotización del cobre ha llevado a un incremento en los robos, especialmente en tendidos telefónicos en desuso. La Guardia Civil ha realizado numerosas operaciones contra estas bandas, pero el problema persiste debido a la rentabilidad y facilidad de blanqueo del cobre robado.
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