Pionero de la cirugía estética y «un esclavo del trabajo»: Alexander Aslani, el doctor ejecutado en su clínica de Marbella
El nombre de Alexander Aslani resonaba con fuerza en el ámbito de la cirugía estética en la Costa del Sol. Con 57 años y más de un cuarto de siglo de experiencia, este médico había llevado a cabo más de 15,000 intervenciones y acumulado una impresionante base de 200,000 seguidores en Instagram. Su prestigio internacional atraía a pacientes de más de 40 países a su clínica, Cirumed, situada en la urbanización Panorama de Marbella. Sin embargo, el miércoles pasado, su vida fue truncada de manera brutal, supuestamente a manos de un sicario, en un acto que ha dejado en shock a su entorno y ha desatado una intensa investigación por parte de la Policía Nacional.
Con una formación en hospitales de renombre global como el Highgate Hospital en Londres y el Hospital Universitario Paracelsus en Austria, Aslani, originario de Alemania, cimentó su carrera en España al liderar los departamentos de Cirugía Plástica en los hospitales Quirón de Málaga y Marbella entre 2008 y 2018. En 2007, fundó Cirumed Clinic, un centro especializado en remodelación corporal que se ha convertido en un referente en la región, equipado con dos quirófanos y ocho suites privadas.
Reconocido como un pionero mundial en la remodelación glútea, Aslani innovó con técnicas que combinan la transferencia de grasa y la colocación de implantes. Además, formaba parte de un comité internacional que vela por la seguridad en el injerto graso glúteo y pertenecía a importantes asociaciones, como la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos y la Asociación Española de Cirujanos Plásticos Estéticos.
Sus amigos y colegas destacan su dedicación inquebrantable a la profesión. «Era una bellísima persona, un hombre muy exitoso que no estaba metido en mundos turbios», expresó uno de sus amigos tras la tragedia. «Ese cabrón solo estaba ahí metido trabajando hasta las once de la noche», añadió, subrayando su compromiso con el trabajo. Se sabe que Aslani atendía a múltiples pacientes diariamente, y en el mismo día de su asesinato había realizado varias operaciones. Su clientela, de elevado nivel económico y diversa procedencia, ha llevado a que su entorno especule sobre posibles conexiones con negocios ilegales.
Cerca de su clínica, su esposa dirige Samira Beauty, un centro de tratamientos estéticos. Juntos, tenían dos hijas, una de ellas menor de edad. La familia y los empleados de Aslani se encuentran devastados tras el trágico suceso.
Los eventos de la tragedia se desarrollaron poco antes de las seis de la tarde, cuando la clínica estaba llena de clientes. Un hombre encapuchado, vestido de negro y con una braga de cuello, irrumpió en el despacho donde Aslani atendía a un paciente. Sin mediar palabra, disparó a quemarropa, asestándole el golpe final en la yugular.
El asesino escapó en una motocicleta Yamaha Maxi scooter oscura, estacionada frente al centro, mientras un cómplice lo esperaba al volante de un Audi negro. A pesar de la rápida movilización de las fuerzas de seguridad, los agresores lograron huir sin ser interceptados. Los servicios de emergencia solo pudieron confirmar el fallecimiento del doctor, y el levantamiento del cadáver se llevó a cabo después de las nueve de la noche para su traslado al Instituto de Medicina Legal de Málaga, donde se le realizará la autopsia. La investigación sigue en curso sin que se hayan realizado detenciones hasta el momento.




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