Agresión inesperada en Málaga: un trabajador es víctima de un ataque brutal mientras espera para comenzar su turno
En un fatídico encuentro en un banco público, un hombre de 45 años fue brutalmente agredido, sufriendo un corte que requirió **30 puntos de sutura** y dejó una **cicatriz de 18 centímetros** que va desde su mejilla hasta detrás de la oreja. La hermana del agredido describe el impacto emocional que ha dejado en su hermano: «Está hundido, sin dormir y casi sin poder hablar; le han dejado marcado para toda la vida, física y psicológicamente».
El incidente ocurrió el pasado **miércoles 24 de junio** en la zona de Cristo de la Epidemia. El trabajador del sector asistencial llegó unos minutos antes de su turno, que comenzaba a medianoche. Después de aparcar su coche en una calle cercana, notó la presencia de un individuo que le causó desconfianza. «Llevaba una sudadera negra, mangas largas a pesar del calor, chanclas y una riñonera blanca», relató su hermana.
La víctima, que sospechaba que el atacante era un hombre de origen magrebí, con un físico robusto y una estatura de aproximadamente 1,75 metros, instintivamente se puso en guardia al cruzarse con él. Se sentó en un banco a pocos metros de su lugar de trabajo, pero mientras esperaba, fue sorprendido por un ataque desde atrás. «Lo atacó sin mediar palabra, presionando su cara con una mano y con la otra le provocó la herida», precisó su familiar.
La naturaleza del ataque fue completamente azarosa, sin que existiera intento de robo. Tras la agresión, el trabajador quedó aturdido y reconoció al atacante cuando este huyó. «Era el mismo tipo que había visto antes; incluso se tropezó y cayó al suelo», explicó la hermana. Aunque intentó perseguirlo, pronto se dio cuenta de que estaba perdiendo mucha sangre, lo que le llevó a gritar pidiendo ayuda.
Por suerte, dos transeúntes que salían de un bar cercano acudieron en su auxilio y alertaron a las autoridades. El agredido fue trasladado al **Hospital Regional Universitario de Málaga**. Sin embargo, la violencia del ataque no terminó ahí, ya que el mismo agresor había intentado atracar a otra persona esa misma noche. Un motorista que presenció el ataque a la víctima había visto al sospechoso intentar robarle un colgante a su esposa en una heladería cercana.
Durante ese altercado, el marido y otros presentes se unieron para defender a la mujer, creando un caos en el que lanzaron sillas y cascos para ahuyentar al ladrón. El atacante, tras ser rechazado, se encontró con el trabajador agredido, lo que resultó en la grave herida que sufrió.
Los médicos advirtieron que si el corte hubiera sido solo un centímetro más profundo, podría haber causado un desenlace fatal. «Le han destrozado la vida en un segundo», lamentó la hermana. El dolor físico es inmenso y, además, el verdadero sufrimiento es el que no se ve. La víctima, padre de niños y profesional que trabaja con colectivos vulnerables, ahora enfrenta una situación de vulnerabilidad extrema. «Está en tratamiento psicológico, busca apoyo urgentemente porque no puede dormir y vive con miedo. Cada vez que alguien le pregunta sobre el incidente o le mira la cara, se hunde completamente», relató.
La **Policía Nacional** continúa investigando para dar con el autor del ataque, pero hasta ahora no ha habido detenciones. Ante la falta de avances, la familia ha decidido hacer un llamado a la ciudadanía: «Si alguien vio algo esa noche o si este hombre ha intentado algo con otra persona, que lo comunique. No queremos que esto se enfríe ni quede impune», suplicó la hermana.
La preocupación por la creciente violencia en Málaga es palpable en las palabras de la familiar: «Estamos viendo en lo que se está convirtiendo Málaga y da miedo. Esto está pasando frecuentemente y de una manera súper bestia». Su mensaje trasciende su tragedia personal: «Queremos que la delincuencia disminuya, que haya más patrullas y control en las calles de nuestros barrios. Esta vez le ha pasado a mi hermano, que estaba esperando para trabajar, pero mañana le puede ocurrir a cualquiera».



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