Los bomberos de Málaga luchan contra el devastador incendio en Ávila
El incendio que ha azotado la región de Ávila se encuentra ahora «técnicamente estabilizado», al igual que el de Madrid, pero las imágenes que se presentan son de una tristeza abrumadora. Un total de 50.000 hectáreas han sido consumidas por las llamas, lo que lo convierte en el más destructivo de la historia de España hasta la fecha. Más de treinta valientes bomberos que partieron desde Málaga continúan en la zona, enfriando áreas críticas y brindando apoyo a los afectados. Muchos de ellos cuentan con amplia experiencia en situaciones de emergencia, pero lo que más les conmueve es la reacción de la comunidad: «A pesar de haberlo perdido todo, nos ofrecen más de lo que tienen».
La misión comenzó el lunes a las once de la noche, cuando se pusieron en marcha desde el parque de Antequera. Después de diez horas de viaje, los bomberos malagueños llegaron al puesto de recepción en El Barraco, Ávila, el martes por la mañana. Su sector de intervención fue el municipio de El Tiemblo, donde el panorama era desolador. Aunque se observaba un frente activo en las partes más altas de la montaña, su tarea en el suelo consistía en revisar el perímetro, eliminar puntos críticos y prevenir reactivaciones del fuego.
Sin embargo, la tranquilidad fue efímera. En la tarde, el viento avivó el fuego, lo que llevó a que se produjeran nuevas llamas en la zona. Una de estas focos amenazó a una urbanización. «Teníamos los vehículos distribuidos en distintos sectores, y con la llegada de refuerzos logramos contener el fuego y evitar que cinco viviendas se incendiara», detalla Antonio Gallardo, sargento del Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) de Málaga.
Con 25 años de experiencia en el manejo de grandes incendios, Antonio resalta la valía humana que ha encontrado en la comunidad: «La gente se acerca, te abraza, te cuenta sus pérdidas y, a la vez, te agradece. Te ofrecen más de lo que tienen para sí mismos. Es un momento que te deja sin palabras». En El Tiemblo, una localidad de 4.582 habitantes, los residentes habían sido evacuados hasta la llegada del equipo malagueño. En los accesos y en la carretera hacia el embalse del Burguillo, se pueden observar los estragos del incendio en las granjas afectadas y la fauna que ha perdido la vida, según indica Juan Luis Moreno, jefe de dotación del CPB en Antequera.
Además de las tareas de extinción, estos bomberos también han llevado a cabo labores de supervisión en las áreas afectadas para proporcionar seguridad y apoyo a los residentes. Tras largas jornadas de trabajo de 12 horas, recibieron la noticia de que el incendio de Ávila se había estabilizado y que, previsiblemente, regresarían el jueves. Sin embargo, Antonio menciona que están dispuestos a seguir colaborando si se requiere su presencia en otros fuegos activos, como el que se ha declarado en Zamora.




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