Un celador es condenado a trece años de cárcel por violar y suministrar drogas a un joven ingresada en el área psiquiátrica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid
En la Audiencia Provincial de Madrid, se ha dictado una sentencia que condena a trece años de prisión a un celador por los delitos de violación y suministro de drogas a una joven de 18 años internada en la unidad de agudos de la planta de psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal en abril y mayo de 2021. La víctima sufría de trastorno límite de la personalidad, trastorno de la conducta alimentaria y había intentado suicidarse.
El acusado ha sido considerado responsable de un delito continuado de abuso sexual y un delito de promoción, favorecimiento y facilitación de consumo de drogas tóxicas que causan grave daño a la salud. Además, deberá indemnizar a la víctima con 10.150 euros, asumiendo la responsabilidad civil directa de la aseguradora y la subsidiaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. También se le ha impuesto la prohibición de acercarse a la víctima durante ocho años y la inhabilitación para cualquier profesión que conlleve contacto regular y directo con menores de edad durante doce años. Adicionalmente, se le someterá a libertad vigilada durante cinco años después de cumplir la pena de prisión.
En el juicio, el acusado defendió que las relaciones fueron consentidas, mientras que la víctima denunció haber sido encerrada en una sala y sometida a violencia. La fiscalía solicitó diez años de cárcel por un delito continuado de abuso sexual, mientras que la acusación particular reclamaba 26 años de prisión por dos delitos de agresión sexual y facilitación de consumo de drogas.
Autolesiones tras la violación
De acuerdo con el relato del fiscal, el celador, que trabajaba en el turno de noche en la planta de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal, aprovechó un momento en el que no había personal en la zona para ofrecerle cocaína a la joven. Después de consumir la droga, el acusado comenzó a tocarla indebidamente, exponiendo sus pechos y continuando con la agresión sexual.
El procesado volvió a cometer otra agresión sexual el 1 de mayo, entrando en la habitación de la víctima y tocándola bajo la ropa. El fiscal destaca que la víctima se autolesionó inmediatamente después de los hechos, lo que empeoró significativamente su patología clínica de base.




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