Vecinos de La Punta se unen en patrulla nocturna para proteger a ancianos de los constantes atracos
A altas horas de la noche, tres vecinos se reúnen en la calle principal de La Punta para realizar una ronda de vigilancia en dos coches. Su objetivo: prevenir los robos que están aterrorizando a los residentes más mayores de la pedanía. Esta es la cuarta noche que salen de patrulla, en su intento de colaborar con las autoridades. Según un agricultor, uno de los miembros del grupo: «Si vemos algo sospechoso, llamamos a la policía y les proporcionamos la ubicación».
La oleada de robos a ancianos ha disparado la preocupación entre los lugareños. «Esto nunca había sucedido antes. La policía está aumentando los controles nocturnos, pero nosotros también podemos ayudar», afirma el vecino. Como ejemplo, relata la ocasión en la que avistaron una furgoneta con dos individuos sospechosos en una calle concreta y de inmediato avisaron a las autoridades. «Simplemente informamos si vemos algo fuera de lo común, no estamos haciendo nada malo», aclara el miembro de la patrulla vecinal.
El sábado pasado, una decena de vecinos y agricultores se sumaron a las rondas de vigilancia, recorriendo en cuatro coches las calles y caminos de La Punta, Pinedo y Castellar. El resultado: evidenciar el miedo y la preocupación que embargan a los habitantes debido a los continuos atracos. Cada vez más hogares instalan sistemas de alarma con sensores de movimiento y cámaras de vigilancia en sus fachadas, así como rejas en puertas y ventanas.
Mediante un grupo de WhatsApp, los vecinos comparten alertas y datos sobre vehículos sospechosos, aunque hasta el momento no han obtenido ninguna información relevante para la policía.
Durante tres noches consecutivas, estas patrullas vecinales se han cruzado con los coches patrulla de la Policía Nacional y la Policía Local de Valencia. «Hemos sido identificados varias veces, pero no estamos cometiendo ninguna infracción. Colaboramos con la policía, no llevamos armas y no intervenimos si encontramos a los ladrones. Ya hemos transmitido esto al alcalde del lugar. Solo queremos colaborar y siempre avisaremos a la policía», insiste el agricultor.
Para evitar problemas durante los controles policiales y posibles sanciones administrativas, los vecinos han sacado de los maleteros navajas, estacas y otros objetos punzantes que utilizan en sus labores agrícolas. «Llevamos azadas, nuestras herramientas de trabajo, y eso no está prohibido», explica el vecino de La Punta.
Desde hace cuatro meses, una banda de ladrones encapuchados está asaltando casas en las pedanías del sur de Valencia y en algunas localidades de la comarca de la Ribera. La violencia utilizada por estos delincuentes, que maniatan y golpean sin piedad a personas mayores que ofrecen poca resistencia, ha generado una gran alarma entre los vecinos y agricultores. Algunos de ellos han decidido mudarse a casa de familiares o incluso poner a la venta sus propiedades. Los robos son meticulosamente planeados, ya que los asaltantes conocen los horarios y las rutinas de las víctimas. Además, parecen conocer a la perfección el terreno, lo que les permite escapar rápidamente de los cercos policiales. Las autoridades creen que los ladrones huyen a pie o en bicicleta para evitar ser detectados en los controles de carretera.
Hasta el momento, esta banda ha perpetrado una quincena de robos, tanto en las afueras de Valencia como en otras áreas bajo la jurisdicción de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Además de La Punta, también se les atribuye la comisión de atracos en Benimuslem, Corbera, Llaurí y El Romaní. En cada asalto, los delincuentes visten ropa oscura, trepan con destreza y acceden a las viviendas a través de ventanas o tejados. Actúan con una violencia extrema, llegando incluso a dejar a sus víctimas heridas tras los golpes recibidos.




Publicar comentario