Operación ‘Startarbur’: Cinco detenidos por estafa cibernética en empresa de logística de Burgos
En una operación llevada a cabo por la Guardia Civil, se ha detenido a cinco personas por su presunta participación en una estafa cibernética valorada en 123.000 euros contra una empresa de logística ubicada en Burgos. Los delitos imputados a los detenidos incluyen estafa bancaria, daños informáticos, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.
Los hechos tuvieron lugar en abril de 2023, cuando un empresario denunció haber sido víctima de una estafa bancaria por parte de una empresa suplantadora. Tras una exhaustiva investigación, se descubrió que una empresa burgalesa del sector de los hidrocarburos había sido suplantada y otra empresa de logística había sido estafada.
La clave para esclarecer este tipo de delitos en el ámbito digital fue el seguimiento de la «huella digital» dejada por los ciberdelincuentes. Se verificaron correos electrónicos y documentos adjuntos, confirmando su falsedad y la manipulación de la cuenta bancaria de la empresa estafada.
Como resultado de la investigación, se bloquearon cuatro cuentas bancarias utilizadas en el fraude, una de las cuales pertenecía a la persona que recibió inicialmente el dinero estafado. Además, se logró recuperar una suma de 18.500 euros.
Los detenidos, localizados en Málaga, Madrid y Barcelona, son J.F.C. (65 años), M.C.L.S. (20), D.O. (47), D.O.A. (27) y B.W. (28). Sin embargo, la investigación sigue en curso y no se descartan futuras detenciones.
La operación reveló la existencia de una organización delictiva dedicada a estafas, que también utilizaba identidades falsas. Además, uno de los detenidos se encontraba en situación irregular en España.
Los trabajos de investigación fueron llevados a cabo por el Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) de la Policía Judicial y el Equipo ‘@’ de la Comandancia de Burgos.
Modus operandi
Los detenidos formaban parte de una red delictiva encargada de proveer enlaces bancarios para recibir el dinero estafado. Utilizaban el método ‘Man in the Middle’ en su versión BEC, diseñado para engañar en el ámbito empresarial. El hacker suplantaba la identidad de la empresa emisora, manipulaba el correo y cambiaba el número de cuenta en una factura por su propia cuenta falsa, todo con el propósito de obtener ganancias económicas.
El ciberdelincuente era capaz de descifrar y manipular el contenido de una comunicación sin que los involucrados fueran conscientes del ataque y el engaño.
El Código Penal contempla penas de hasta tres meses de multa y tres años de prisión para este tipo de estafas, pudiendo ser agravadas por otras circunstancias o actos delictivos.




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