El jurado determina la culpabilidad de un hombre por el asesinato de su expareja en Calafell, tras un trágico suceso que concluyó con su entrega a las autoridades en la AP-7.
Un jurado popular ha emitido un fallo unánime, encontrando culpable al hombre acusado de asesinar a su expareja el 18 de abril de 2025 en Calafell (Baix Penedès).
Los jurados han validado las evidencias que demuestran que el acusado agredió sexualmente a la víctima antes de perpetrar el crimen, un cargo que fue solicitado por la acusación particular, aunque no formaba parte de la demanda inicial de la Fiscalía.
El veredicto se leyó en la Audiencia Provincial de Tarragona, donde se ha llevado a cabo el juicio en las últimas semanas. La acusación se mostró satisfecha con la decisión del jurado de considerar la agresión sexual como un hecho probado y ha manifestado su intención de solicitar la prisión permanente revisable.
Las sentencias finales se han pospuesto hasta este miércoles debido a las inclemencias del tiempo en la provincia. La Fiscalía había solicitado 22 años de prisión por asesinato con alevosía, con agravantes de parentesco y desprecio de género, además de contemplar una atenuante por confesión. Ahora, el caso queda listo para sentencia.
Una relación marcada por la tragedia
La relación entre el acusado y la víctima se extendió por cuatro años, y habían convivido durante los últimos cuatro meses. La mujer decidió finalizar la relación y ambos se encontraron en el domicilio compartido en Calafell, donde una discusión desencadenó la tragedia.
Durante el juicio, se presentó la versión de que el hombre golpeó a la mujer y la inmovilizó mientras ella intentaba escapar. La víctima, en un intento de liberarse, cayó por las escaleras de la vivienda, y una vez en el suelo, el acusado, en un acto de extrema violencia, la golpeó en la cabeza con una piedra, causándole un traumatismo craneoencefálico severo que resultó fatal.
Más tarde, el acusado trasladó el cuerpo al maletero de su vehículo. Esa misma jornada, se detuvo en la AP-7 al cruzarse con una patrulla de los Mossos d’Esquadra, donde confesó haber matado a su expareja y que su cuerpo estaba en el maletero. Según los agentes, el detenido se mostró cooperativo y no ofreció resistencia.
Detalles del suceso y defensa del acusado
Los agentes encontraron una piedra cerca de las escaleras y sangre en el garaje. Una vecina testificó que una cámara de seguridad había grabado al acusado introduciendo un objeto voluminoso en el maletero. Durante el juicio, el hombre admitió haber golpeado a la mujer, pero argumentó que lo hizo en defensa propia, alegando que ella lo había agredido previamente.
Además, se reveló que la víctima había denunciado al acusado en octubre de 2024 por violencia de género, aunque la solicitud de una orden de protección fue denegada por falta de pruebas. El jurado también determinó que el acusado tenía plena capacidad cognitiva y volitiva en el momento de los hechos, y valoró su colaboración posterior con la investigación.




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