Vecinos relatan el infierno vivido junto al sospechoso del asesinato
En el número 68 de la avenida Zaragoza, los antiguos vecinos de E.B., principal sospechoso del supuesto asesinato de su compañero de piso, no se sorprendieron al conocer la noticia. Uno de ellos reconoció que «sería capaz de eso y de cualquier otra cosa». La convivencia se volvió insoportable y tuvieron que vender su piso en septiembre de 2024 para escapar del infierno en el que vivían.
Los problemas con E.B. empezaron en 2017, cuando robo 4.000 euros durante una reforma del ascensor en el edificio de cuatro pisos. A partir de entonces, las amenazas, insultos y actos vandálicos se convirtieron en el pan de cada día para sus vecinos, quienes sufrieron su maltrato y acoso constante.
El sospechoso llegó al extremo de seguir a la esposa e hijo de uno de los vecinos por la calle, amenazarlos e incluso enfrentarse a otros residentes del barrio. La situación era insostenible y, tras dos años de pesadilla, decidieron abandonar su hogar. Ahora, con la detención de E.B., se sienten aliviados pero no sorprendidos, ya que siempre creyeron que su actitud violenta lo llevaría por un mal camino.




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