Grave incidente de violencia de género en Benamocarra: agresor encarcelado tras brutal ataque
Un nuevo episodio de violencia de género ha sacudido la provincia, con el juzgado de Vélez-Málaga ordenando la prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de fianza, para un hombre que ha sido acusado de intentar acabar con la vida de su expareja en Benamocarra. El individuo, identificado como Andrés H. A., de aproximadamente 40 años y originario de Chauchina, Granada, está bajo investigación por presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones.
El violento suceso tuvo lugar el pasado miércoles 22 de julio alrededor de las 19:30 horas, cuando Rocío, de unos 30 años, regresaba a su hogar tras una jornada de trabajo en un hotel de Torrox. Fue atacada a escasa distancia de la casa de su madre.
Rocío vive en esta vivienda junto a su hija de cinco años, fruto de una relación anterior. Según información revelada por fuentes cercanas al caso, la relación entre Rocío y el acusado había sido breve, durando apenas tres meses, hasta que ella decidió ponerle fin en mayo pasado.
El ataque fue interrumpido por vecinos quienes, alarmados por los gritos de la víctima, acudieron a ayudarla. Rocío fue trasladada al Hospital Comarcal con heridas graves y hematomas en diversas partes del cuerpo.
Andrés H. A. no aceptó la ruptura y, desde entonces, realizó un constante acoso a la mujer a través de mensajes y llamadas amenazantes, incluyendo frases como: «Te tengo que ver muerta, sé dónde vives y dónde trabajas».
Cuando Rocío se disponía a entrar en su hogar, el acusado la atacó con una piedra de gran tamaño, golpeándola repetidamente, especialmente en la cabeza, hasta que los vecinos lograron intervenir.
Entre los que acudieron a socorrerla estaba su propia madre. Los vecinos lograron alejar al presunto agresor, quien se dio a la fuga y, según ha trascendido, se cambió de ropa. Posteriormente, las prendas utilizadas en la agresión fueron halladas en una bolsa colgada de un árbol en las cercanías de Benamocarra, así como la piedra empleada durante el ataque.
Las fuerzas de seguridad, incluyendo la Guardia Civil y la Policía Local, organizaron un operativo y, con la asistencia de vecinos, localizaron al sospechoso en las cercanías del centro de salud donde Rocío había sido llevada. Durante su arresto, el hombre manifestó a los agentes que esperara un informe detallado para permanecer en prisión varios años, ya que, al salir, «la tenía que ver muerta».
Cabe destacar que el investigado contaba con una pulsera telemática debido a una orden de alejamiento relacionada con otros casos, la cual se habría quitado antes de llevar a cabo el ataque.
Rocío fue evacuada al Hospital Comarcal de la Axarquía, donde recibió tratamiento por las severas lesiones sufridas, incluyendo 25 puntos de sutura en la cabeza, además de múltiples golpes y hematomas en su cuerpo. Actualmente, aunque se encuentra en su hogar, la mujer sigue lidiando con el trauma y el miedo tras la agresión. El juzgado ha dictado prisión provisional sin fianza para el acusado.
Este incidente representa un año trágico para la provincia, con seis víctimas mortales confirmadas por violencia machista en solo siete meses, igualando el balance total de 2025, el año más letal desde que se registran estas cifras. En julio se han producido cinco muertes violentas de mujeres, aunque el caso de una mujer de 45 años en Benahavís aún está en proceso de confirmación como crimen de género.
Entre los casos confirmados se encuentran asesinatos en Alhaurín el Grande, Málaga capital, Rincón de la Victoria, Mijas y Antequera. Dos de las víctimas habían presentado denuncias previas contra sus exparejas y contaban con medidas de protección o antecedentes de quebrantamiento. Desde 2003, la provincia ha registrado un total de 68 víctimas mortales por violencia de género y 29 menores huérfanos, lo que subraya la urgente necesidad de detectar el acoso, proteger a las víctimas y prevenir que las amenazas se conviertan en ataques letales.




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