Condenado por dar una paliza a un policía de paisano en una discoteca de Málaga
Un hombre ha sido sentenciado tras agredir a otro en una reconocida discoteca del centro de Málaga, con la particularidad de que la víctima era un agente de la Policía Local que se encontraba fuera de servicio. La Audiencia Provincial de Málaga ha dictado una pena de un año y medio de prisión al acusado, quien ha admitido su culpabilidad, aunque se le ha otorgado la opción de evitar el ingreso en prisión.
Los hechos ocurrieron el 11 de diciembre de 2021, alrededor de las 19:30 horas, dentro de un pub de ocio. Según la sentencia, el agresor lanzó una serie de puñetazos a la cabeza de la víctima, un hombre de 48 años. Al recibir el primer golpe, el policía, que no vestía uniforme, se identificó como tal y le pidió al atacante que se detuviera, pero su demanda fue ignorada y el agresor continuó atacando.
La brutalidad del ataque solo cesó cuando el policía logró derribar a su agresor al suelo. Como resultado de esta pelea, el agente tuvo que ser atendido de emergencia. El informe médico reveló que presentaba policontusiones severas en el rostro, incluyendo un hematoma considerable y una fuerte hinchazón alrededor del ojo derecho, así como rasguños y lesiones en la cara.
Para tratar sus heridas, el agente requirió atención médica inicial y posteriormente un procedimiento quirúrgico, que incluía la colocación de puntos de sutura. Semanas más tarde, se le diagnosticó conjuntivitis y un cuadro de ansiedad postraumática como resultado de la agresión. En total, las lesiones tardaron 30 días en sanar, durante los cuales el agente estuvo incapacitado para trabajar durante 5 días. Como secuela, le quedó una cicatriz visible de 1,1 centímetros en la región temporal izquierda, con un valor estético judicial de 2 puntos.
Además, el altercado causó daños en la vestimenta del policía, afectando tanto su camisa como su pantalón. A través de su defensa, el acusado alcanzó un acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular, que representaba al agente, reconociendo los hechos y abonando una indemnización de 3.800 euros a la víctima. Por su delito de lesiones, se le impuso la pena de un año y medio de cárcel, así como una orden de alejamiento del agente por el mismo periodo.
Al tratarse de una pena inferior a dos años, se le ha concedido la suspensión del ingreso en un centro penitenciario, sujeta a la condición de no delinquir en los próximos dos años y de cubrir las costas del proceso. En caso de incumplimiento de estas condiciones, se revocaría la suspensión y el acusado debería cumplir la condena en prisión.




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