Descubrimiento del ‘narcotúnel’ en Ceuta: un laberinto de narcotráfico que conecta con Marruecos
La policía se encuentra en una carrera contra el tiempo en su investigación del ‘narcotúnel’ de Ceuta, donde, si este túnel fuese una cuerda, actualmente solo sostienen uno de sus extremos. La otra parte sigue oculta, ya que tras las recientes lluvias, la galería ha sido inundada, obligando a los agentes a achicar agua para poder avanzar en las profundidades de esta estructura, que ha estado operativa durante al menos una década como un verdadero coladero de droga.
Hasta el momento, los investigadores solo han podido acceder a la sección final del túnel, la cual desemboca en Ceuta, astutamente camuflada con un intrincado sistema que la hacía casi indetectable. Para llegar a ella, tuvieron que mover una inmensa cámara de refrigeración de una nave semiabandonada en Tarajal, lo que reveló una trampilla que conducía a otra nave adyacente. Este laberinto ha sido descrito por la policía como «propio de la minería».
En este segundo almacén, que también se encontraba en un estado de abandono, se descubrió una de las entradas del ‘narcotúnel’. Sin embargo, para llegar a ella, los agentes debieron descender por un pozo vertical, alcanzando una profundidad de 19 metros. Al llegar a este nivel, se encontraron con una galería horizontal de dimensiones reducidas, solo apta para una persona agachada, que se extiende hacia algún punto en la frontera de Marruecos.
El misterio persiste en cuanto a la entrada del túnel en el lado marroquí, que permanece sin localizar debido a las inundaciones parciales de la infraestructura. A pesar de que se han instalado bombas de desagüe, los investigadores sospechan que la salida se encuentra en una serie de edificaciones en Castillejos, justo al otro lado de la frontera del Tarajal, desde donde se habrían estado introduciendo toneladas de hachís durante años.
A diferencia de otros túneles descubiertos recientemente, este ‘narcotúnel’ no estaba en alquiler ni era utilizado por múltiples organizaciones, al menos hasta donde se ha podido investigar. Según la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco), este túnel era explotado por una única red criminal, cuyos líderes estaban establecidos en la provincia de Málaga. De los 27 detenidos, ocho mantenían estrechos vínculos con la Costa del Sol.
En la cúspide de esta red se encuentra un hombre que se movía entre Marruecos, Algeciras y Estepona, donde poseía una vivienda donde solía pasar periodos. Este individuo, de origen marroquí, es considerado uno de los principales capos del hachís en la región, y la policía lo ha apodado ‘el patrón de los túneles‘, no descartando la posibilidad de que esté vinculado a otros túneles similares descubiertos recientemente.
Los arrestos han incluido a una mezcla de individuos marroquíes y españoles, además de algunos de origen magrebí, un lituano que residía en una lujosa villa de Marbella y un guardia civil no activo de Algeciras. También se han identificado a miembros de un clan gallego que aparentemente ofrecieron sus pesqueros a la organización para facilitar la introducción del hachís por otras costas.
Una vez que la droga llegaba a Ceuta a través del ‘narcotúnel’, la organización empleaba diversas estrategias para transportar la mercancía hacia la Península y, posteriormente, a diferentes destinos en Europa. Los investigadores han registrado envíos a través de camiones –uno de los cuales fue interceptado en Almería con 15.000 kilos de hachís–, así como en narcolanchas y embarcaciones recreativas. En Málaga, tras una intensa persecución, lograron detener un vehículo con 480 kilos de droga.
Aparte de las sustancias ilegales confiscadas, los agentes también han notado un manejo considerable de efectivo. En total, han incautado 1,5 millones de euros en efectivo a lo largo de los registros realizados durante la operación, que sigue en curso mientras se esfuerzan por conectar los puntos y llegar… al otro lado del túnel.




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