Un hombre de 61 años se convierte en víctima de un robo bajo sumisión química en Ronda
En un inquietante suceso ocurrido en Ronda, un hombre de 61 años sufrió un robo bajo sumisión química, que lo dejó inconsciente durante tres días. Su última memoria lo ubicaba en un pub, donde había conocido a una mujer cuya cara no podía recordar. Tras ese encuentro, su vida se sumió en la oscuridad hasta que despertó en su hogar, completamente desorientado. Según fuentes cercanas a la investigación, el 15 de enero se arrestó a la presunta autora, una mujer de 41 años, después de un complejo trabajo por parte de las autoridades, que la vincularon a otro asalto violento.
Al recuperar el conocimiento, el hombre intentó levantarse de la cama, pero se dio cuenta de que algo no estaba bien. Su estado de confusión lo llevó a subirse al coche y dirigirse a un hospital para realizarse análisis. No obstante, durante el trayecto, su torpeza lo llevó a chocar con unos contenedores.
La víctima fue drogada con benzodiacepinas
Las pruebas médicas revelaron que había sido víctima de una alta dosis de benzodiacepinas en su bebida. Su ausencia del trabajo había llevado a su hija a preocuparse y alertar a las autoridades, quienes iniciaron la investigación. El caso, que se remonta a julio, se complicó debido a la falta de recuerdos del afectado.
El Grupo Operativo Local de la Comisaría de Ronda asumió el caso, centrándose en identificar a la mujer que había conocido en el pub. Las pesquisas indicaron que su objetivo era el robo, ya que el hombre se percató de que le habían sustraído 500 euros, una tablet y su teléfono móvil. Las autoridades intentaron rastrear el teléfono, que permaneció encendido un tiempo, pero se sospecha que fue vendido en el mercado negro.
Un segundo caso violento
En paralelo, se conoció de un segundo robo con violencia, esta vez perpetrado por una mujer, en el que un hombre de 75 años fue agredido en su hogar. El 23 de diciembre, el septuagenario, al abrir la puerta tras un llamado, fue empujado al suelo por la agresora. Aprovechando su vulnerabilidad, la ladrona logró que le entregara 500 euros en efectivo que tenía en su casa y lo amenazó para llevarlo a un cajero, del que extrajo cerca de mil euros adicionales antes de escapar con su monedero.
Cámaras del banco revelan la identidad de la sospechosa
Aunque inicialmente parecían dos incidentes aislados, las investigaciones revelaron que ambos robos tenían un mismo autor. La revisión de las grabaciones del banco mostró que la misma mujer había estado involucrada en ambos casos. Las fuentes indican que la sospechosa ya era conocida por la policía debido a su historial de hurtos y problemas relacionados con el consumo de sustancias.
Finalmente, la mujer fue localizada y detenida el 15 de enero. Sin embargo, solo dos días después, y tras quedar en libertad provisional, fue arrestada nuevamente por intentar entrar en una vivienda a través de una ventana, donde presuntamente sustrajo varias tarjetas bancarias, juegos de llaves y más de 800 euros en efectivo, que fueron confiscados por las autoridades.




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