La fugitiva detenida en Bizkaia, reclamada por EE.UU., es inocente
Agentes de Policía Local capturaron el sábado a un hombre de 18 años que tenía una orden de arresto. Sin embargo, lo curioso de esta historia es que la detención fue prácticamente una casualidad.
Todo sucedió alrededor de las 17:00 horas, cuando una patrulla en labores de vigilancia por el barrio de Coronación recibió una sorprendente pregunta. Un joven se acercó y les preguntó si lo estaban buscando.
Ante esta inesperada interrogante, los agentes procedieron a identificar al joven y verificar sus datos. La Central de Coordinación les informó que tenía una requisitoria pendiente dictada por un juzgado de Vitoria. Sin más dilaciones, procedieron a su detención.
En resumen, este singular arresto demuestra que a veces el destino y el azar se entremezclan para llevar a cabo la labor policial. ¿Quién hubiera imaginado que una simple pregunta llevaría a descubrir una orden de arresto pendiente? La suerte jugó a favor de la justicia este día.




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