Investigación en curso sobre el asesinato del ganadero de Ribadesella
Los agentes de la Guardia Civil están trabajando arduamente para descubrir quién mató a Antonio Otero Toraño. Bajo la supervisión del Juzgado Único de Cangas de Onís, se han desplegado diversas estrategias para esclarecer el crimen.
Utilizando un dron, los investigadores han sobrevolado la casa del suceso y sus alrededores en busca del arma homicida, que hasta el momento no ha sido encontrada. Además, se están revisando las cámaras cercanas para analizar posibles movimientos de interés.
En paralelo, se está solicitando la información de telefonía de la zona como parte de la investigación. Estas medidas recuerdan al caso Ardines, donde el uso de tecnología fue clave para resolver el crimen.
Uno de los puntos a esclarecer es el lugar exacto donde se cometió el asesinato. Aunque el cadáver fue hallado en la puerta de la casa, se sospecha que el crimen ocurrió en el interior. La autopsia reveló signos de extrema violencia, con múltiples golpes en la cabeza que causaron la parada cardiaca fatal.
El Servicio de Criminalística ha inspeccionado minuciosamente la vivienda en busca de evidencias, fotografiando y recopilando todo posible material para el análisis forense. La incógnita sobre la identidad del asesino de Antonio Otero Toraño sigue sin resolverse, mientras los investigadores continúan con su labor.



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